Con la normativa de uso de drones en España se abre un gran abanico de posibilidades

Gracias a la nueva normativa de uso de drones en España, se abren un filón de servicios en las ciudades, tales como: los hospitales podrán transportar sangre y material urgente por encima de atascos, las fuerzas de seguridad vigilarán mejor y los monumentos podrán ser inspeccionados.

El nuevo real decreto sobre uso de drones, amplía a cinco los escenarios operativos de estas aeronaves no tripuladas siempre y cuando cumplan con los requisitos de seguridad exigidos por AESA.

Ahora, los drones se utilizarán para muchos más servicios, ya que hasta ahora el único escenario legal operativo para drones era el vuelo de día en zonas rurales, fuera de las ciudades. Desde 2014, se han habilitado casi 3.000 empresas en el sector, además de 3.693 pilotos y 4.282 drones. También se dedican a ello en España 74 escuelas de formación y una veintena de fabricantes, según datos oficiales.

 

¿Cómo podrán sobrevolar los drones en entornos con personas?

Bajo el requisito obligatorio de la seguridad, en España los drones podrán sobrevolar entornos urbanos con personas, siempre que no sobrepasen los 120 metros de altura ni un peso superior a 10 kilogramos.

En el caso de que la actividad pudiera entrañar riesgos, según AESA, se exigirían medidas para mitigarlos (ampliar el número de hélices de los drones, acompañarlos de paracaídas, acordonar zonas de trabajo para evitar accidentes, etc).

El radio visual máximo de desplazamiento de los drones en la ciudad será de 100 metros, a una distancia de al menos 50 metros en horizontal de edificios y personas, lo que hace pensar que de momento, multinacionales como Amazon no optarán por transportar mercancías por el aire, según el experto.

Todos estos nuevos escenarios operacionales fomentarán el crecimiento del sector por permitir actividades que hasta la actualidad no eran viables.

Así, se podrá ampliar la superficie de vuelo de servicios de agricultura de precisión, cartografía, vigilancia de cultivos, control de vertidos de escombros, o inspección de construcciones ilegales en el campo que ya se venían haciendo en espacios más reducidos