Rusia quiere regular el uso de los drones tras varios ataques a sus bases en Siria

Así es. Rusia se plantea la necesidad de regular legalmente el uso de drones y a ese efecto el servicio de protección federal.

¿Porqué se produce esta iniciativa? Básicamente después de que las bases militares en Siria fueran atacadas por drones. Es por ello, que el servicio de protección federal ruso ha pedido a la Duma Estatal que elabore normas jurídicas para la compra, la comercialización y el uso de drones. De momento, no existe un proyecto de ley elaborado y, según el vicejefe del comité Ernest Valeev, es prematuro hablar de las medidas legales a adoptar.

Los drones lanzados a las bases rusas en Siria se habían utilizado por primera vez en esos ataques y llevaban explosivo que no eran de fabricación casera.

Las piezas para producir los drones, el motor, las baterías y el mecanismo de dirección, se pueden comprar libremente, pero su montaje y empleo en un sistema único es una compleja tarea de ingeniería, que requiere una preparación especial, así como el conocimiento en varias ramas científicas y experiencia práctica de montaje de esos aparatos.

 

Las 13 aeronaves sin tripulación utilizadas llevaban explosivos que no eran de fabricación casera

Cada uno de los drones llevaba diez explosivos de cerca de 400 gramos, cargados de metralla, que tenían un radio de acción de hasta 50 metros. En los drones había un equipo de radio electrónico que aseguraba “un vuelo automático, programado previamente y el lanzamiento de los explosivos”. Según los militares rusos, hasta hace poco, la oposición militar siria, salvo en contadas ocasiones, empleaba aparatos no tripulados de producción casera sobre todo para el reconocimiento aéreo. Ahora se trata de drones de nuevo tipo y los militares rusos lanzan alusiones que implican a EE UU. Según el Ministerio de Defensa, el espacio aéreo sirio entre la base de Jmeimim y las instalaciones de Tartús fue patrullado durante los ataques por un avión de reconocimiento norteamericano de tipo Poseidón, lo que, aseguran, supone una “extraña coincidencia”.

El ataque de la noche del 5 al 6 de enero a las bases rusas en Siria fue el segundo en el plazo de una semana. El Ministerio de Defensa ruso ha confirmado que el 31 de diciembre la base de Jmeimim fue atacada por islamistas radicales y que a consecuencia del ataque murieron dos militares rusos. Sin embargo, pese a las fotos de aviones dañados aparecidas en la web, los representantes oficiales rusos han calificado de falsa la información del periódico Kommersant, según el cual siete aviones militares rusos fueron destruidos en aquel ataque. El pasado diciembre el presidente Putin anunció que el Estado Islámico había sido derrotado en Siria.